En una sociedad que día a día está en constante movimiento y una movilización de bienes, donde aparentemente existe una justa distribución de los recursos básicos establecidos, donde nos tienen absortos de nuestra propia opinión crítica para muchos y para muchos otros lo contrario, ya que somos "Parte" más no somos parte fundamental de esta cadena que incluso tiene la idea de deuda como sinónimo de progreso pero es una falsa dicotomía. Los Estados crearon los mercados, los mercados necesitan Estados. Ninguno puede continuar sin el otro, al menos de manera parecida a las formas en que los conocemos hoy en día.
En esta misma sociedad que nos impide decir con palabras al aire lo que opinamos acerca de todo este revuelto de crisis, representamos nuestra manifestación y nuestra consideración ante lo que vivimos, vemos, escuchamos y sabemos por medios que se han creado con la necesidad de expresar sentimientos.
¿Qué es esto? Si no, una simple obra en forma abstracta que quiere decir absolutamente cero palabras y cero interpretaciones, ¿Quién dijo que el arte debe ser lógico? Llegar a entender e interpretar una obra de arte contemporánea va más allá de lo que logramos ver a simple plano, si no se establece en lo que queremos ver, por qué lo queremos ver, porque lo entendemos así.
Nos encontramos en busca de preguntas esperando resolver los problemas que atacan nuestra sociedad en su diario vivir, sin darnos cuenta que esas respuestas se encuentran en nosotros, ¿Si no podemos llegar a entender nuestro punto de vista, como pretendemos entender el de aquellos que nos venden ideas vanas?, a todo esto la ventana de nuestra realidad esta siendo ignorada.
Leticia Recinos
Leticia Recinos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario